El lenguaje inclusivo es un recurso bastante sencillo que consiste en sustituir o transformar las palabras sensibles de excluir a las mujeres, en otras que las incluyen.

Usuarixs, usuari@s y usuarios

La ortografía y las redes sociales nunca han sido lo que se dice mejores amigas. En los últimos años muchas personas se han unido a la guerrilla ortográfica de internet, señalando cada b o v mal puesta en Twitter; pero la mayoría sigue haciendo más o menos lo que le da la gana. Y muy bien que hacen.

Por eso, si alguien ha dejado internet durante los últimos dos años (no le culpo), probablemente no le sorprenda a su vuelta que haya un montón de gente joven escribiendo ‘chic@s’, ‘amigues’ ‘trabajadorxs’. Será una de esas modas ortográficas, como las maYúsCuLaS iNteRcalADas, ¿no? Pero en el momento en que vea que personas ya con canas e incluso empresas reconocidas están hablando así de raro, comenzará a pensar que aquí está pasando algo.

¿Qué es es eso del lenguaje inclusivo?

Pues sí, aquí pasa algo: esas personas/organizaciones están utilizando lenguaje inclusivo. Dirán que bueno, eso no deja de ser también una moda ortográfica progre, ¿no? La realidad es que el lenguaje inclusivo es una forma de reivindicar la igualdad de género a través del lenguaje, incluyendo en él también a la población femenina para no invisibilizarla. Puede que sea una moda, sí, pero ahora mismo es trending topic en el mundo online.

Es un recurso bastante sencillo de entender, identificar y usar. Consiste en sustituir o transformar las palabras sensibles de excluir a las mujeres, en otras que las incluyen. Esto se puede hacer de diferentes formas, tanto en el lenguaje oral como el escrito:

  • Sustitución por una expresión inclusiva. Hola a todos -> Hola a todo el mundo
  • Duplicación del género de la palabra. Hola a todos -> Hola a todos y a todas
  • Transformación con un símbolo. Hola a todos -> Hola a tod@s / Hola a todxs / Hola a todes

¿Eso se puede hacer?

Si hay algo en lo que podemos estar de acuerdo es en que la sociedad está cambiando muchísimo, y la mayoría de empresas se están intentando adaptar (como pueden) a esa transformación. En este nuevo paradigma.

Las marcas están pasando de ser entes asépticos y objetivos a expresar claramente su filosofía, sus valores, sus actuaciones y su contribución con el progreso social

En este mundo interconectado, en el que las compañías están más expuestas que nunca, todo lo que hace o dice una marca comunica sus valores. Y por eso se deben empezar a preguntar por el lenguaje inclusivo: porque lo que hagan o dejen de hacer al respecto va a determinar el mensaje que mandan a la sociedad.

Algunas han movido ficha, empezando a utilizarlo en sus redes sociales. Siguen siendo una pequeña minoría, y a veces se encuentran con una parte de su público no muy contento con esos mensajes, pero es una tendencia a observar.

¿Y qué debo hacer yo?

Puede que esto se quede en una moda ortográfica, como bromeaba al principio. También es posible que, como tanto han cambiado las marcas en los últimos años, también en esto se transformen todas, y las redes del mañana estén llenas de equis y arrobas por una buena causa. Desde luego, no voy a decir a nadie cómo tiene que pensar o hablar.

Lo que sí puedo afirmar es que lo mejor para una marca es decidir qué quiere comunicar en sus redes y cómo hacerlo, valorando si utilizar o no este tipo de lenguaje.

Así que después lo dicho: ¡adiós a… todo el mundo!